acompañar a las personas desde las fortalezas

“Nos parecía muy potente acompañar a las personas desde las fortalezas que tienen y no desde las áreas de mejora que necesitan”

Beatriz Malpartida– Schweppes Suntory España:

Lo que dice Madavi de “Cambiar la forma en que cambiamos” es real

“Creando juntos el fututo; ¡va a ser que YES!”. Con este eslogan, Schweppes Suntory España resume la experiencia que un grupo de empleados ha vivido con Madavi. Una experiencia única para crear juntos su futuro. Un futuro en el que cambia su forma de trabajar hacia un modelo basado en la auto responsabilidad, el liderazgo colaborativo, la simplificación de procesos y la interrelación entre departamentos.

“Lo que no esperábamos es que pasaran tantas cosas como han pasado a raíz de trabajar con Madavi, al hacerlo desde una visión tan positiva y basada en la abundancia, como ellos dicen” explica Beatriz Malpartida, People Development Lead de Schweppes Suntory España.

“Se han cubierto las expectativas en relación a una manera distinta de trabajar: ya no se trata solamente de afrontar los cambios concretos que perseguíamos, sino que el departamento brilla mucho más, es más autónomo y está consiguiendo los resultados que se atrevieron a soñar antes de empezar con el proyecto. “Hay un antes y un después”.

“La experiencia es muy potente porque se generan dinámicas muy diferentes a cualquier otra manera de trabajar”

Schweppes Suntory Iberia, formada por las unidades de negocio de España y Portugal, pertenece a Suntory Beverage & Food Europe (SBFE), filial en Europa del grupo japonés Suntory, una compañía líder a nivel mundial.

Su filosofía YATTE MINAHARE (A por ello!) es el motor que les impulsa a querer revolucionar el sector de las bebidas, creando experiencias de consumo placenteras y saludables a través de sus marcas Schweppes®, La Casera®, TriNa®, Sunny Delight®, MayTea® y Joi®.

Beatriz, ¿en que momento de la compañía se enmarca esta experiencia con Madavi?

Cuando desde Schweppes Suntory España decidimos trabajar con Madavi, lo que queríamos era apoyar a un departamento concreto de la empresa que estaba viviendo un momento de muchísimos cambios, tanto a nivel organizacional y estratégico, como de procesos y herramientas.

Lo que buscábamos era alguien que nos ayudara a conectar esos cambios y a unificar toda esa energía que se estaba generando, por lo que Madavi nos pareció una solución muy integradora.

¿Por qué Madavi?

Estábamos buscando a alguien que nos ayudara en indagación apreciativa porque nos parecía muy potente enfocar el tema de las personas desde un punto de vista apreciativo, es decir, desde las fortalezas que tienen y no desde las áreas de mejora que necesitan.

Esa corriente que hay detrás de la indagación apreciativa, de la psicología positiva, fue lo que al final nos hizo toparnos con Madavi.

¿Cuáles eran vuestras expectativas?

Antes de conocer a Madavi, lo que queríamos era una empresa que nos ayudara a encauzar toda esta energía que, a veces cuando hay tantos cambios genera un poco de resistencia inicial.

¿ Y el resultado? ¿Cómo valoras su metodología única, las cumbres, la experiencia…?

Al principio no sabíamos muy bien qué era lo que íbamos a hacer; era muy disruptivo e innovador.

La experiencia es muy potente porque se generan dinámicas muy diferentes a cualquier otra manera de trabajar. La gente decide qué es lo que quiere hacer y, al apoyarse tanto en lo que hay de positivo, en la capacidad de responsabilizarse de la gente -que es muy alta-, todos los compromisos que salen, surgen de ellos. Y también hasta dónde quiere llegar cada persona involucrada en el proyecto.

“La ilusión y los planes de acción que surgieron de esa Cumbre se siguen sosteniendo en el tiempo y van a más”

Otra dinámica que nos ha parecido muy potente es que todo el mundo tiene igualdad de voz. Esta manera de trabajar se apoya en indagar un momento cumbre, en el que te das cuenta que ya tienes esas fortalezas que la compañía está necesitando en ese momento.

A partir de ahí todo ocurre de forma muy natural, se genera mucha pro actividad de la gente y mucho compromiso, lo que facilita que las cosas ocurran.

En definitiva, se trata de generar la creencia de que tú realmente puedes hacerlo y que, además, “quién mejor que tú, que perteneces a ese departamento, sabes lo que necesita ese departamento, mucho mejor que un consultor externo o alguien de RRHH…”. Se trata de darles esa responsabilidad a las personas y luego el poder para tomar decisiones y acciones, para así poder comprometerse con esas decisiones y ponerlas en práctica.

¿Cómo definirías en una frase la aportación de Madavi?

En una frase, diría: “el poder de aunar las fortalezas individuales”.

Lo que dice Madavi: “cambiar la forma en que cambiamos” es real, nadie que haya participado en este proyecto es de la misma manera que era antes de participar en él. Se ha generado una creencia en uno mismo de que se pueden hacer las cosas, de que no hay que pedir permiso, de que tú eres responsable de lo que tú trabajas. Es tan potente, que vemos cómo lo van aplicando a más áreas de trabajo.

Ya no sólo se utiliza en el sector concreto en que empezamos a trabajar, sino que lo van llevando a su día a día, a sus relaciones con otros departamentos, a cómo se plantean su futuro…

Por lo tanto, ¿se ha traduce en una nueva actitud, en una nueva forma de trabajar y vivir el día a día con sus compañeros?

Sí, al final lo que ocurre es que, como ves que algo que has hecho te ha funcionado y tiene un resultado muy inmediato, lo acabas haciendo parte de tu forma de trabajar diaria.

La gente en su relación con lo demás ya usa parte de la cultura apreciativa que ha aprendido a raíz de participar en una Cumbre, o cuando tienen entrevistas o conversaciones un poco más difíciles de algunos temas.

También hemos aprendido a pedir ayuda, porque obviamente hay cosas que tú solo no puedes encauzar. Son pequeños matices que te cambian la manera de trabajar.

Y el resto de compañeros, ¿se dan cuenta de que este grupo hace las cosas de otra manera?

Sucede un fenómeno muy interesante, y es que el sistema se va contagiando, porque cualquiera que prueba, ve la potencia que tiene. Además, como la manera de trabajar con la Cumbre trata de integrar a personas de distintos sistemas o departamentos que colaboran contigo, tiene un efecto muy diseminador, por lo que va llegando a más gente.

Creo que es importante vivir la experiencia para realmente hacer un cambio, sobre todo por ser muy positiva: que alguien te pregunte por lo que haces bien, por lo que puedes hacer mejor, aporta mucho más y se contagia.

¿Cómo estáis avanzando en relación a los proyectos o ideas que han surgido de estas cumbres?

Decidimos trabajar con Madavi para este departamento en concreto porque ahora está en una fase de muchos cambios y se los estaban tomando de forma muy individual, sin englobarlos en algo más grande. En esto es en lo que nos ha ayudado Madavi.

Los proyectos que han salido están muy relacionados con lo que el departamento ya había hecho antes, pero se ha buscado también la interrelación entre los mismos proyectos. Esa es la potencia y por eso hablo tanto de aunar energías, porque ya no trabaja sólo ese departamento que pensaba que un proyecto le afectaba individualmente, sino que se ha encontrado la manera de involucrar al que está al lado para que ayude y que así también sea parte de ese cambio.

Aunque tan solo han pasado 3 meses, sí que hemos ido viendo cambios. Pero a diferencia de otras experiencias que hemos tenido cuando gestionábamos el cambio, lo que ocurre ahora es que tanto la ilusión, como los planes de acción que surgieron de esa cumbre, se siguen sosteniendo en el tiempo, y van a más.

En Madavi, trabajamos siempre negocio y cultura conjuntamente, ¿qué te parece esa aproximación?

Para conseguir el negocio, es fundamental tener una cultura bien asentada y que la gente esté impregnada de ella.

En nuestro caso, hemos ido de la mano: el negocio, por un lado, apoyaba este cambio cultural que nos iba a implicar Madavi y de alguna manera, esa cultura reforzaba lo que el negocio nos estaba pidiendo.

¿Esta conexión es uno de los pilares del éxito?

Es fundamental, si no, ¿cómo vas a cambiar una cultura, si el negocio no lo está apoyando? O ¿cómo vas a ayudar al negocio a llegar donde quiera llegar, si no hay detrás una cultura compartida por todos que lo esté reforzando y que vayan alineados?. En ese sentido, Madavi nos ha ayudado a interaccionar, a darle a todo una conexión.

Tras una primera cumbre, el equipo celebró un tiempo después otra post cumbre.

¿Y ahora?

Tenemos que tener momentos para seguir dándole continuidad y visibilidad a los proyectos, porque continúan. Estamos buscando momentos en los que podamos mostrar cómo se sigue avanzando, porque esa visibilidad al mismo tiempo refuerza todo lo que hemos hecho. Hemos vivido una mezcla de aprendizaje y diversión muy potente que, al final, es lo que buscamos todos en el trabajo.

Finalizando esta entrevista, Beatriz comparte con nosotros esta valoración: “Madavi encaja muy bien con nuestra cultura, con algo que también llevamos tratando tiempo de empujar, y es la propia auto responsabilidad, el hasta dónde tú quieres llegar en tu puesto en la empresa, en tu parte de responsabilidad en la compañía. Madavi respeta y anima muy bien el cuánto tú quieres poner y cuánto te quieres involucrar.

Esta experiencia nos ha ayudado mucho a reforzar esa cultura de una manera muy natural y sobre todo a hacerlo. Porque quizás, a veces en gestión de personas caemos en contar lo que hay que hacer, cuando está claro que lo que más mueve al movimiento es demostrar algo haciéndolo. Ahí Madavi nos ha apoyado mucho.

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