¿Qué tal si cambiamos la forma en que cambiamos?

cambiar la forma en que cambiamos

No sabemos a vosotros, pero en Madavi nos da la sensación de que últimamente parece que todo el mundo tiene una opinión sobre cómo las empresas deben transformarse para sobrevivir en este loco mundo BANI. ¿BANI? Sí, claro, otro acrónimo más para describir el mundo actual: Brittle (frágil), Anxious (ansioso), Nonlinear (no lineal) e Incomprehensible (incomprensible).

O sea, un entorno donde todo puede romperse en cualquier momento, nos tiene con los nervios de punta, no sigue una lógica clara y, francamente, nadie entiende nada.

Nos hemos pasado años hablando de VUCA (Volatility, Uncertainty, Complexity, Ambiguity) y ahora que medio lo entendíamos, aparece BANI para descolocarnos otra vez. Entonces, aquí estamos, recibiendo toneladas de consejos, metodologías y fórmulas mágicas para transformarnos, pero ¿sabéis qué? Parece que todo esto no está funcionando.

Sí, así es. Muchas metodologías brillan en los power points, suenan súper motivadoras en las ponencias, pero cuando se trata de aplicarlas, ¡ay! Nada de nada. Es como intentar enseñar a un gato a hacer trucos: por más que lo intentes, sigue siendo un gato. Las empresas siguen igual: las personas no cambian, la cultura corporativa sigue estancada y los resultados del negocio no mejoran. Entonces, ¿qué está pasando?.

¿Por qué estas fórmulas mágicas no funcionan?

Primero, hablemos claro: la transformación no es algo que se pueda imponer con una receta predefinida. La realidad es que cada empresa es un mundo, con su propia gente, su propia cultura y sus propios desafíos. No funciona así.

Segundo, no se puede transformar sin las personas, ¡muchas personas!

Tercero, mucha de esta “transformación” se queda en la superficie. Se hacen grandes anuncios, se contratan consultores, se rediseñan oficinas, pero al final del día, si las personas que forman la empresa no están comprometidas o no entienden el porqué del cambio y lo asumen como propio, todo se queda en nada.

Cuarto, y quizá lo más importante, la mayoría de estas metodologías presumen de bucear en lo que se ha hecho mal, en los errores, para no repetirlos. Y aquí es donde viene lo importante: ¿Qué tal si cambiamos el paradigma? ¿Qué tal si nos focalizamos en lo que se ha hecho bien para hacerlo más veces y con muchos?

Necesitamos cambiar la forma en que cambiamos. Sí, suena raro, pero pensadlo un momento.

Debemos fomentar una cultura donde el cambio sea parte del día a día y el ADN de cada persona y no una imposición desde arriba. E, incluso, ¡disfrutando de su trabajo! Eso es lo que os proponemos en Madavi: Cambiar la forma en que cambiamos, apreciando lo mejor de lo que hay: capacidades, conexiones, recursos y posibilidades. Todo aquello que tenemos y nos da éxito.

En Madavi The YES company llevamos haciéndolo muchos años, con excelentes resultados, en empresas como Eroski, redeia, Massimo Dutti, Fnac, TROPS, Welleda, Danone… VER CLIENTES.

“Cambiar la forma en que cambiamos”, la metodología de Madavi The YES company

La metodología de Madavi es “Cambiar la forma que cambiamos”, y básicamente, consiste en transformar una empresa en 3 pasos:

  1. Primero (Despegue): Se trata de alinear entre muchos las fortalezas hacia las aspiraciones (lo que queremos para nuestro futuro, el del equipo o el de la organización), creando acción colectiva. Empiezan los pioneros, un grupo que representa a todo el sistema a transformar.
  2. Segundo (Impulsos): Movilizar a todos en la misma dirección, para multiplicar la energía de cambio y que cada uno sea protagonista. El movimiento es lo que genera movimiento.
  3. Tercero (ADN): Esta fase se realiza en su mayoría en el día a día, en grupos más pequeños, en tiempos cortos y espacios auto-gestionados. Actuando en lo que se repite, y así el cambio será irreversible y autopropulsado.

Como resultado, se logra: un cambio más energizante; fácil, rápido y simultáneo. Y la transformación llega para quedarse.

Si quieres saber más contacta con nosotros, AQUÍ.

Un último apunte: El cambio debe ser humano. Sí, HUMANO. No se trata solo de procesos y tecnologías nuevas, sino de entender que quienes hacen el cambio posible son las personas. Imaginaros por un momento lo importante que son en un negocio de Distribución/retail las personas que están en contacto directo con el cliente, y cómo podemos mejorar los resultados en términos de Ventas y/o satisfacción del cliente si trabajamos con ellas, aprendiendo de las mejores experiencias de cada vendedor, por ejemplo. Es esencial. Y esto no se logra con un seminario, sino con una cultura apreciativa.

Puedes ver algunos resultados reales cuantificados en nuestra área de clientes, en el caso EROSKI, por ejemplo.

En fin, el mundo BANI no va a esperar a que estemos listos. Es un tsunami que arrasa con todo a su paso. Así que, si queremos no solo sobrevivir, sino prosperar, debemos dejar de buscar atajos y empezar a trabajar en lo esencial: indagar en las fortalezas en lo que Sí tenemos y Sí tiene nuestra gente. Así que, menos power points y más acción colectiva. ¡A cambiar la forma en que cambiamos!


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