¿Puede la Indagación Apreciativa mejorar nuestra salud? ¡YES!

indagacion apreciativa

¿Puede la Indagación Apreciativa (IA) transformar nuestra Salud? ¿Y la de un equipo o plantilla? La respuesta es SÍ. Con la IA es posible cambiar lo que nos propongamos.

Y esto es especialmente importante en el momento actual, cuando las organizaciones tienen por delante el desafío de poner en marcha políticas destinadas a mejorar el bienestar físico y emocional de sus personas, especialmente tras la pandemia.

Un reciente estudio del Observatorio Generación & Talento revela el importante impacto de la pandemia en la salud psicológica de los trabajadores.

El informe destaca niveles superiores de incertidumbre asociada al trabajo, ansiedad y depresión en los participantes más jóvenes, mientras que son los Baby Boomers los que muestran más ansiedad y preocupación por la enfermedad.

Este estudio pone de manifiesto también que cuando llegó la pandemia los trabajadores ya venían con una mochila de salud a mejorar, sobre todo con un estado psicológico deteriorado.

En la Indagación Apreciativa tienen los departamentos de PRL y Recursos Humanos una oportunidad para mejorar la salud de sus equipos, trabajando en su bienestar desde un enfoque diferente, positivo.

La Indagación Apreciativa nos permite trabajar en la salud de un equipo, explorando sus fortalezas, tal y como lo hacemos en cualquier otro proyecto con objetivos vinculados a Cultura o/y Negocio. Cambia la elección del tema. En lugar de plantearnos, por ejemplo, cómo lograr la fidelización del cliente, podemos indagar para incrementar el bienestar emocional de los participantes. Con resultados sorprendentes en términos de energía y motivación.

Dos premisas claves de la Indagación Apreciativa

La Indagación Apreciativa está anclada en dos premisas clave: Que las semillas del cambio se encuentran en las preguntas que nos hacemos a nosotros mismos ya los demás; y que es más probable que surja el cambio deseado a través de preguntas que extraen lo que funciona y quién sirve de ejemplo en lugar de lo que no funciona y quién tiene la culpa.

El proyecto personal de Cooperrider, cómo perdió 15 kilos gracias a la IA

Cada año, trabajamos con miles de personas en sesiones -que llamamos “Cumbres”– de Indagación Apreciativa, generando acción colectiva. Pero, ¿se puede utilizar para el cambio individual?

Esto es lo que hizo David Cooperrider, el padre de la Indagación Apreciativa.  Después de décadas de usar un enfoque de cambio del que fue pionero con miles de personas, decidió aplicarlo a uno de los clientes más difíciles que se le ocurrieron: él mismo. “Decidí asumir, apelando a los principios de la IA, una de las agendas de cambio más difíciles que pude pensar: la pérdida de peso”, explicó.

Fernando Iglesias, CEO de Madavi, con David Cooperrider

En seis meses perdió más de 15 kilos, redujo sus niveles de colesterol a la mitad y compitió en sus primeros triatlones olímpicos con su hija. Años más tarde, el impulso positivo no ha disminuido, disfruta comiendo más, no menos, y sus niveles de energía han vuelto a ser los de sus años universitarios. “La aplicación de la Indagación Apreciativa a la pérdida de peso transformó mi vida más que cualquier otra experiencia de cambio intencional”.

“La aplicación de la Indagación Apreciativa a la pérdida de peso transformó mi vida más que cualquier otra experiencia de cambio intencional”.

Como toda Indagación Apreciativa, su proceso comienza con la elección del tema (definir). Se trata de identificar las preguntas que impulsen el cambio hacia la realidad deseada, hacia la pérdida de peso.

La pérdida de peso se convierte así en un verdadero viaje basado en fortalezas a descubrir y no un problema por resolver. El reto es -nos cuenta- sobrevivir en un estado sin respuestas. La indagación, simplemente, nos lleva al borde de lo conocido hacia lo desconocido y es la experiencia del misterio la que puede cambiar nuestras vidas: a veces es emocionante, a veces es implica una abrumadora sensación de vértigo, pero siempre implica alejarse de la certeza.

¿Cómo reducir las calorías? ¿Cómo frenear la ingesta de azúcar, grasa, sal, conservantes y alimentos procesados? ¿Por qué fallan mis dietas? Obviamente, estos son todos enfoques de cambio basados ​​en el déficit.

Entonces, ¿cuál sería mi tema de cambio positivo, algo personalmente convincente, emocionante y inspirador para mí, y algo transformador que me importe lo suficiente como para no dejar tierra sin remover? “Para mí, el encuadre previo resultó ser crucial, y honestamente fue una pregunta: ¿Qué significaría comer para mejorar/prosperar? En lugar de vivir para comer, ¿qué significaría comer para vivir?”, comenta Cooperrider.

Una vez que el tema estaba claro, comenzó a rodear la agenda de cambio con el descubrimiento de fortalezas dentro de todo el sistema. Esto es identificar a todas las partes interesadas internas y externas relevantes. “Empecé primero buscando personas que hubieran hecho cambios de salud notables”. Algunas le llevaron a otras historias de cambio.

“No pasó mucho tiempo antes de que hubiera encontrado a unas 300 personas. La investigación sobre la excelencia nutricional fue emocionante y se desarrolló como una novela de misterio. Surgieron sorpresas a cada paso, por ejemplo, nuestras ideas obsoletas sobre las proteínas”.

Así llegó a la conclusión de que comer para mejorar no requiere fuerza de voluntad para la privación. No requiere prescindir de ningún alimento por completo, como la carne, los productos lácteos o los alimentos procesados, pero requiere una reversión de la regla del 80-20. En lugar de la dieta americana estándar donde el 80% o más de nuestras calorías provienen de alimentos deficientes en nutrientes, la inversión exige al menos un 80 % de excelencia nutricional, como las verduras de hoja verde, frutas frescas, legumbres y semillas.

Explica Cooperrider en su relato que simultáneamente, además de todo esto, se formuló preguntas como: “¿cuándo he sido más saludable?

“Con mi nueva biblioteca de recursos, nuevas asociaciones de pensamiento e inspiraciones de aquellos que lograron avances duraderos en su salud comiendo para prosperar, mi imaginación vagó más allá de los datos. Me permití soñar: ¿Cómo me veo—mis propias imágenes del futuro—en términos del peso deseado, energía, salud y comer para mejorar? Recordando que los sistemas humanos se mueven en la dirección de lo que preguntan. La indagación y el cambio son simultáneos.

«¿Cómo podría crear un enfoque de comer para prosperar que se fácil y delicioso y me permita disfrutar de los alimentos nutricionalmente excelentes que me conducirán a la salud, la energía y el bienestar?”

Del sueño al diseño

Entonces llegó el momento de pasar del sueño al diseño, a la creación de prototipos, y diseñó un piloto de seis semanas.

Leer el mundo que nos rodea en busca de inspiración y notar la más mínima señal de progreso es especialmente relevante en las primeras fases de un esfuerzo de cambio positivo. “La lista era larga: el sueño era mejor, estaba perdiendo kilos, el ejercicio era cada vez más fácil y todos mis indicadores de salud estaban mejorando”.

“Por supuesto, mi siguiente paso fue buscar respuestas a la pregunta «¿por qué?» Y entonces aprendí aún más sobre los «super alimentos».

La clave de todo esto es que estaba aprendiendo lo que le funcionó, y no los problemas que lo causaron.

La clave de todo esto es el hecho de que estaba aprendiendo lo que le funcionó. Siguiente paso: la inversión. Coger los logros y aprovechar esos recursos para ampliar el cambio positivo. “Comencé a ser creativo con nuevas preguntas: «¿Podrían mis nuevos indicadores de salud traducirse en un menor gasto en seguro de vida?” La respuesta fue afirmativa, así que planificó cómo invertir el beneficio.

Cooperrider cuenta que nunca hubiera pensado que hacer dieta podría traer tanto alegría, confianza y satisfacción. Reconoce que también se siente afortunado, como si tuviera una vida completamente diferente. También siente que está más en sintonía consigo mismo, con los demás y con el planeta. “Tal vez esa sea la diferencia entre el cambio basado en el déficit y los modelos de cambio positivo. No se trata de cómo de grande es tu cumbre o cómo de pequeña. La pregunta es: ¿cómo te hace sentir, y te pide hacer más de eso?”.

Lo que está claro, y quienes lo han probado así lo corroboran, es que una vez que utilizas el enfoque de la Indagación Apreciativa, su energía y manera de ver el mundo trasciende el ámbito profesional y cambia el personal, transforma nuestra percepción de la vida.


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